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La cuarta razón del general López Carballo
Publicado por RDSHN   
lunes, 08 de junio de 2009

Por: Roberto Quesada

"El control civil no sólo es baluarte contra la insubordinación e indisciplina militar, sino también el reconocimiento de que la estrategia militar está al servicio de las metas políticas nacionales establecidas por el gobierno constitucional..."-Daniel López Carballo, general de división ®, Honduras. 

 En septiembre del 2007, el general Daniel López Carballo presentó su libro "Planificando una estrategia de desarrollo y seguridad nacional con principios y valores", en el auditorio del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Casi la mitad del auditorio estaba destinada a jóvenes cadetes, oficiales en funciones y militares en retiro.

 El otro sector lo colmaban muchos personajes de la vida pública-civil de Honduras, entre ellos el ex presidente Carlos Roberto Flores, con quien, por cierto, conversamos unos minutos antes de que comenzara la ceremonia. Entre otras cosas, el ex presidente Flores me dijo: "Usted está en la obligación de escribir sobre este libro". Yo, sopesándolo con la mano derecha y hojeándolo con la izquierda, le respondí: "Es semejante ladrillo". Y nos reímos, pues entre escritores así se les llama a los libros, por buenos o malos que sean, que tienen un grosor respetable, y éste tiene casi seiscientas páginas. No obstante prometí hacerlo. Y ese día, ha llegado. 

Al día siguiente partí hacia Nueva York, en el aeropuerto Comalapa de San Salvador, nos encontramos con el embajador Gert Rosenthal, quien en ese entonces fungía como ministro de relaciones exteriores de Guatemala. Ambos viajábamos hacia Nueva York y nuestros asientos estaban muy cerca. Dentro de la conversación intercambiamos libros, le presté, sólo para el vuelo ya que era mi único ejemplar, el libro del general López Carballo, él me prestó uno sobre Guatemala. 

Este libro es de una actualidad impresionante, de tremendo trabajo investigativo y de una firme visión hacia el futuro de Honduras. En él a López Carballo podríamos decir que no se le escapa nada (o muypoco) de la vida nacional. Es entusiasta en cambios radicales que deben hacerse en Honduras, en donde, según lo señalado por López Carballo, la justicia no es ciega sino coja, por tanto nadie puede caer en ilegalidad si la misma justicia está nutrida de ilegalidad contra el pueblo hondureño. López Carballo es categórico y al comienzo del libro, en la página 25, escribe: "`Fortalecimiento de la Administración de la Justicia´ Las condiciones en que en las últimas décadas, ha operado el sistema judicial del país, le han restado credibilidad ante la población y un nivel de desconfianza, que afecta sencillamente al ambiente de seguridad jurídica que debería existir como condición para promover el desarrollo nacional; es por ello que la institucionalización y modernización del poder judicial ha sido objeto de análisis y aunque definitivamente se evidencian cambios, aún queda mucho por hacer".En este libro, que más que un libro es un manifiesto de cómo podría gobernarse a Honduras dentro de la equidad y la inclusión de todos los hondureños, el general López Carballo afirma de manera contundente el papel de las Fuerzas Armadas en la vida nacional, dejando muy claro que las mismas son obedientes y no deliberantes, leamos lo que escribe en la página 45: "La cláusula más importante de la Constitución de la República está en el artículo 245, numeral 16. En ella se dispone entre las atribuciones del Sr. Presidente de la República la de: `Ejercer el mando de las FFAA de Honduras en su carácter de Comandante General y adoptar los medios necesarios para la defensa de la República´". 

"Esto significa que, en su doble función, el Señor Presidente encabeza, tanto el gobierno civil como el de las FFAA; entre sus facultades figura en la reforma militar la de nombrar al Ministro de Defensa y al Jefe del Estado Mayor Conjunto. 

Esta disposición garantiza que la autoridad del ejecutivo se encuentra en la más alta investidura de la cadena de mando militar, en otras palabras el Sr. Presidente garantiza el control de la autoridad constitucional sobre el estamento militar. 

El control civil no sólo es baluarte contra la insubordinación e indisciplina militar, sino también el reconocimiento de que la estrategia militar está al servicio de las metas políticas nacionales establecidas por el gobierno constitucional, aun cuando el poder Ejecutivo es el llamado a tener la función dominante en la autoridad militar, también el poder Legislativo es responsable, de ejercer una influencia considerable en los asuntos militares, lo cual es reflejado en el principio de la separación de poderes, en este sentido mi concepto personal es que la Institución Militar esté bajo la autoridad constitucional en la figura del Señor Presidente de la República y que el soberano Congreso Nacional establezca la figura militar necesaria, dándole la autoridad necesaria al Señor Presidente de la República, como se realiza en otros países en donde hasta los ascensos son autorizados por el Señor Presidente". 

Con la cita anterior queda claro que López Carballo pertenece a una nueva generación de militares, en la que ya los golpes de estado e intimidación al pueblo hondureño es cosa del pasado, incluso, va más allá, pues si en el pasado los militares, aún cuando en su mayoría proceden de los estratos sociales más bajos del país, estaban plenamente al servicio de grupos de elites del país, López Carballo al referirse a estos grupos de poder dice enfáticamente ( página 97): "Estas elites en algunos casos toman en consideración algunas actitudes que no son convenientes para las actitudes del conglomerado nacional, en otras palabras se vuelven obstáculos de los principios y valores y defensores de las autoridades, con el único propósito de ser protectores de los intereses particulares y de grupo, a cambio de los intereses nacionales". 

Por si ello fuera poco, López Carballo, abanderado de la voz popular, del clamor del pueblo, enarbola ese grito colectivo silencioso que el pueblo hondureño ha venido expresándolo sin ser escuchado por nadie, y dice: "Queremos una Honduras con una democracia fuerte y participativa que cumpla con el artículo 5 de nuestra Constitución de la República (...) ; con una ciudadanía consciente y activa, donde su participación en los asuntos públicos no se limite a una intervención cada cuatro (4) o cinco (5) años, en ocasión de los procesos de elección nacional, si no que por el contrario cuente con mecanismos más claros y efectivos para la participación en la toma de decisiones fundamentales del país, no sólo en los procesos de políticas nacionales sino en forma permanente, como en el ejercicio del control y auditoría ciudadana sobre la eficacia y calidad de los servicios. Un país en donde la figura del referéndum y el plebiscito sean una realidad para que la participación del pueblo hondureño sea más directa en las decisiones nacionales. Un país en donde los presupuestos institucionales no sean empleados para la participación política de los funcionarios. Un país en donde la población tenga conciencia de su propio valer y sentido crítico para que pueda elegir a los mejores hombres y mujeres para la función pública". 

Para el general López Carballo, en su libro "Planificando una estrategia de desarrollo y seguridad nacional con principios y valores", es urgente para encauzar el país hacia un desarrollo real, modificar la actual Constitución de la República, al corto plazo posible, así lo desarrolla en los cuadros gráficos desde la página421 hasta la 430. Allí López Carballo propone: "Efectuar cambios en la Constitución de la República (...). Agregar en la Constitución de la República la figura de El Referéndum Revocatorio, cuando cumplida la mitad del periodo de Gobierno, para Presidente de la República, Presidentes de los Poderes del Estado, Magistrados, Diputados, Alcaldes y otros funcionarios elegidos por el pueblo, sean solicitados por un 50% de los inscritos en el Patrón Electoral, ya sea para juzgar la actuación individual de un funcionario elegido por el pueblo o para efectuarlo en forma general de una administración de gobierno, mediante el voto directo para su aprobación o desaprobación". 

Indudablemente, es impresionante las casualidades o causalidades del pensar y sentir del general López Carballo con los movimientos populares que están efectuándose en Honduras encabezados por el presidente Manuel Zelaya Rosales. Es más, el general López Carballo, tal como lo hace el presidente Zelaya, toma de punto de partida y de apoyo la ideología del general Francisco Morazán Quesada (pág. 11).

 Al leer este libro se acrecienta más la convicción de que urge la consulta popular, la encuesta de opinión, la cuarta urna y se reafirma que los tecnicismos empleados por los opositores a que el pueblo sea parte de forjar su destino no son sino excusas no sólo para evitar la participación ciudadana sino demorarla con la idea de que se aplaque el fervor popular de su legítima participación en las decisiones nacionales.  

En la Introducción de esta obra, López Carballo comparte con los lectores el porqué sintió el deseo "ferviente" de escribir este libro. Aduciendo que en primer lugar: "Siempre se ha tenido la idea de que los militares solamente somos especialistas en el uso de las armas y no para las armas del pensamiento...". Otra de las razones que ha llamado mucho mi atención es la cuarta razón, pues allí López Carballo combina su amor patrio con su inclaudicable fe religiosa, y dice: "La cuarta razón, es que hemos visualizado que Honduras necesita un período de transición, para ordenar la casa, pues de nada sirve que el artículo 5 de la Constitución de la República, hable de conciliación nacional, si lo que necesita nuestro país es incrementar y fomentar la fe en nosotros mismos, en nuestras autoridades, en Honduras, pero sobre todo: fe en Dios". 

Ese amor a Dios y a la patria manifestado públicamente por el general López Carballo me lleva a pensar que él es una persona de bien, y por tanto tiene claro de que: "La voz del pueblo, es la voz de Dios". Y nadie está por encima de Dios para censurarle al pueblo su legítimo derecho a opinar, a decidir, a elegir y a equivocarse y revocar, si el caso lo requiere, teniendo como objetivo mejorar su presente y asegurar su futuro. Cualquier aspirante a presidir el país que no comulgue con el derecho soberano del pueblo a emitir su opinión, está enviando la señal inequívoca de que no desea cambios y prefiere continuar utilizando al pueblo como plataforma para los privilegios de unos cuantos, en detrimento de la gran mayoría. 

He buscado este libro porque me he llevado tremenda sorpresa con el titular del diario La Prensa (02.06.09): "Puede correr la sangre". En donde se cita (foto incluida) al general Daniel López Carballo: "La confrontación que se está llevando es a niveles insospechables. El país no es de facto, es de Constitución y de leyes, no es de hacienda". Algo anda muy mal en la apreciación del general López Carballo, luego de haber leído su libro y su actual postura de supuestamente defender la Constitución, violándola.  

Aún mientras escribo el presente me cuesta creer que el general del libro, López Carballo, sea el mismo que hace un llamado a desacatar las órdenes del Comandante en Jefe, que no es otro que el Presidente de la República, quizá deba repetirse hasta el cansancio, si se quiere: Las Fuerzas Armadas son obedientes, no deliberantes. Escribir una cosa y decir otra sólo puede clasificarse como un acto de doble moral. No debe olvidarse que en la página 3 de este libro: Agradecimiento. Resalta "...deseo agradecer a su Eminencia Oscar Andrés Cardenal Rodríguez Maradiaga", con lo que es fácilmente deducible que el prelado está de acuerdo con lo vertido en esta obra.

Al principio dije que presté este libro al embajador guatemalteco Gert Rosenthal, quien durante el vuelo no despegó los ojos de una y otra página. Cuando llegamos a Nueva York y me lo devolvió, dijo con sonrisa picaresca: "El hombre que escribió este libro, quiere ser presidente". 

Y me parece válido, lícito, todo hondureño/a que lo desee debería de tener la posibilidad de aspirar a dirigir el país, eso sí, tomando en consideración que las viejas estrategias golpistas, la posibilidad de convertirse en marioneta de un grupo o grupos de poder, la exclusión del pueblo, ya están obsoletas por tanto siendo sepultadas a lo largo y ancho de nuestra América. Al escribir y publicar este libro el general Daniel López Carballo se ha comprometido con las grandes mayorías hondureñas que ahora abogan por la inclusión, por tanto él no puede ni debe contradecirse, mucho menos retractarse de lo que ya está escrito, pues su paso por la historia sería sombrío, superado por un libro en el que él mismo alguna vez tuvo fé. 

Ozone Park NY, 7 Junio 2009.

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